Versatilidad y flexibilidad para el crecimiento del departamento tecnológico.
Totalmente privado. No se comparte el sistema operativo ni la IP. Máximo control para su mantenimiento.
Con la instalación de servidores virtuales ahorras espacio físico, energía y recursos.
Un servidor virtual es un entorno independiente que funciona sobre un hardware físico compartido, permitiendo a la empresa disponer de recursos escalables y flexibles sin necesidad de adquirir nuevos servidores físicos.
Permite optimizar el uso del hardware, ahorrar espacio físico y energía, y escalar los recursos de manera rápida según las necesidades del negocio, garantizando rendimiento y disponibilidad constante de los sistemas.
Sí. Cada servidor virtual es totalmente privado: no se comparte el sistema operativo ni la dirección IP con otros clientes. Esto permite mantener el máximo control sobre el mantenimiento y la seguridad de los datos.
Sí. La escalabilidad permite aumentar o reducir memoria, almacenamiento o capacidad de procesamiento según el crecimiento del departamento tecnológico o los requerimientos de los proyectos.
Ofrecen ahorro de espacio, reducción de costes energéticos, flexibilidad para instalar recursos y menor inversión en hardware, manteniendo al mismo tiempo alta disponibilidad y control total sobre los sistemas.